El agua: el agua, también conocida como H2O es un elemento esencial para la vida. Nosotros somos un 75% agua (no he mirado nada por la Wikipedia, así que si hay errores, discúlpenme). Y entonces ¿qué pasa si no hay agua?. Hay dos catástrofes naturales que tienen que ver con el agua, una con la ausencia de (lo cual se denomina sequía) y otro por exceso (inundación). Sin agua no hay vida, así de claro, pero, ¿y qué pasa cuando hay demasiada agua?. Y ahí vamos al tema de hoy, mis aventuras y desventuras:
- El tendal: La semana pasada me había ido de vacaciones. Cuando volví me encontré con que el plástico que cubre la ropa que estaba a secar se había soltado y acumulado una bañera de agua (sí, aquello era del tamaño de una piscina o más). Como ese día no llovía y no quería tirarle todo el agua a la pobre señora de abajo (que para un día que hacía sol y tenía el patio seco...) ideé varios planes para sacar el agua: 1) cogerla con una jarra --> plan que tuve que abortar porque no me llegaba el brazo desde la ventana. 2)chupar por una goma --> plan fallido porque no había gomas en mi casa, de eso que todo el mundo tiene, vamos.; 3)chupar el agua con una camiseta --> eso llevaba mucho tiempo, así que pasé al 4) chupar el agua con un buzo de esos azules de las obras --> invento fallido. Y por último 5) descolgar ligeramente el plástico hacia un lado con la intención de que el agua hiciera un canalón hacia la izquierda y verterla toda en una jarra... --> Resultado: todo se fue a tomar por saco y el agua se cayó al patio (maldita fuerza de la gravedad). Lo que vino a continuación fue ir a pedirle disculpas a la vecina. Ya veis, ella que todavía no me conocía después de tantos años, y menuda carta de presentación.
- Plantas: sin agua está claro que no viven. Mi madre me pidió que le regara las plantas mientras ella no estaba. Y yo, que a veces soy muy obediente, me encomendé a semejante tarea. Casi se me olvida una, la pobrecita que estaba allí solita triste y abandonada. En el último momento la vi y le eché agua (y aún saliéndose las raíces por fuera del tiesto no la trasplanté porque no tenía maceta, que si no...). Pues resulta que maté a la planta ahogada, porque justo esa se riega sólo una vez a la semana y con sólo unas pocas gotas de agua. Glups. No me digáis por qué, pero en ese momento se me acordó Iñigo el de Decogarden y pensaba ¿por qué no habré seguido con más atención sus briconsejos de jardinería?.
- Plantas 2: En la casa en la que vivo me pideron que por favor riegue las plantas cada 2 días (se ve que desconocen mis antecedentes). Al principio pensé que serían una o dos macetas y podría sobrevivir con esa tarea. Hay... inocente de mi. Aquí hay plantas para reforestar la mitad de los Alpes! Total, que entre que voy y vengo con la regadera a cuestas (¿por qué no tendrán una manguera en la terraza?) tardo unos 20 minutos en regar todo eso. En una de estas me encuentro con que una de las plantas tiene el plato completamente lleno de agua (en mi defensa he de decir que yo todavía no había sido, sino la gente que estuvo antes que yo que hacía lo mismo). En ese momento se pasó por mi mente la pobre planta asesinada días antes y lo del plástico. Y es que la maceta es tan grande que no puedes levantarla para tirar el agua. Así que volví a la táctica de sorber el agua: primero con unas servilletas superabsorventes (y de superabsoventes no tienen nada, que lo sepáis), a continuación con un paño (pensé que a menor cantidad que la del plástico), y tampoco. Así que recordé que hace un par de meses estando en el acuario en una parte de la exposición había una esponja de mar que absorvía una burrada de agua. Pues ahí me veis... buscando una esponja por todos lados hasta que di ¡con el estropajo!. Tras 10 minutos, un estropajo, un barreño para ir soltando el agua (y evitar que cayera en el parquet, ejem) conseguí liberar a la planta de taaaanta agua para que no se ahogue. Al final hasta iba rápido y todo. Creo que esto puede valer de penitencia por la otra que me cargué, y así quizás Íñigo Briconsejo me perdone :)
En fin, y en estos menesteres ando. Mis otras aventuras vinculadas con el agua, como por ejemplo cómo meterte en el mar sin morir resbalando en las piedras, cómo limpiar una bañera con productos tradicionales (una pista: bicarbonato, vinagre de alcohol --> que yo no sabía que existía), y la operación limpieza... eso si tal lo dejamos para otro día.
3 comentarios:
jajaja....pero cómo te las arreglas para tener todas esas aventuras????
La verdad es que aburrida seguro que no estás; lo cierto es que con todo lo que te está psando con lo del agua me acordé de lo de la tienda de campaña,jeje. A este paso podrías escribir un libro, como el de Pablo Motos, seguro que te forras. Estoy impaciente por lo próximo que pongas. Besos
Es verdad! La tienda de campaña, la había olvidado (y no sé cómo, si ahí casi inundo mi casa y la de la vecina de abajo) --> pobre vecina, que es siempre la misma!!!
Qué como me las arreglo? Sólo se trata de ser patosa, las aventuras ya vienen así solas :)
Y preparaos, porque tengo en mente comprarme una botella de Negrita o Bacardi o algo... Tener que subir tropecientas mil escaleras podría dar mucho de sí
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