viernes, 5 de agosto de 2011

Supervivencia

¿Alguna vez habíais tenido la impresión de que vivía en medio de un paraíso? Pues sí, os doy la razón, pero de esos paraísos perdidos que traen sus cosas buenas, pero también sus cosas malas (vamos, que aquí el tema de la supervivencia lo tienes presente casi cada día). No recuerdo haberos contado nunca antes (o tal vez sí, mi memoria es frágil, lo siento si me repito) todos los peligros a los que tenemos que enfrentarnos diariamente. Pero creo que después de X años contando aventuras simpáticas, ha llegado el momento de que también os cuente esa otra parte que por lo general oculto para que no os asutéis. (A partir de aquí recomendaría que si estáis de pie, os sentéis, porque el relato que vendrá a continuación será estremecedor).

Peligros en Vive la France:
  • Pasos de cebra: sí, ese elemento que para nosotros indica que los coches se paran y las personas pasan. Pues no, aquí los coches siguen, las personas intentan pasar y ellos cuando te ven cruzar no aceleran pero tampoco disminuyen el paso. Vamos, que las líneas blancas aquí son más decorativas que útiles.
  • Al abordaje: estos, que son así de tremendos tienen una costumbre (ya la había visto en Dijon) simpática pero que para los que no la conozcan te puede dar un susto. No sé si es que tienen miedo de ser invadidos por Asterix y Obélix, o si es que piensan que vendrán los Romanos y Julio César a recuperar lo que fue suyo (apunte de cultura: Niza perteneció a Italia hasta 1860). El caso es que tienen una sirena que suena (la prueban para asegurarse que funciona) el primer miércoles de cada mes. Así que si no te lo esperas, de repente escuchas durante unos 5 minutos (hacen descansos) un ruido como si alguien te avisara de que van a bombardear esto. El caso es que aquí todo el mundo se ha acostumbrado a estos ensayos generales y ni se inmutan. Lo que no sé es, si en caso de que sonara de verdad a) si se darían cuenta, y b) si sabrían lo que hay que hacer en caso de emergencia. Pero bueno, como tradición está bien.
  • Con cien cañones por banda... No sé si tienen uno o más cañones, pero a las 12 de la mañana lanzan un cañonazo (quiero pensar que lo hacen con un petardo) para indicar que son las 12 del mediodía. De verdad, no sé si es que estos han visto muchas películas, pero entre lo de la sirena que te recuerda a cualquier peli de estas de la 2ª Guerra Mundial, y los cañones al más puro estilo pirata... Os parecerá una chorrada, pero le he encontrado una utilidad a esto de lanzar la salve marinera. Normalmente si voy a la playa sobre las 12 es la hora en la que tengo que recoger para que me de tiempo a preparar la comida e ir a clase. Como ahora he descubierto lo cómodo de no llevar más que la toalla (para que no te roben nada) ahora ya puedo ir también sin móvil, porque ya con el cañonazo me entero. (Curiosidad, el 1er miércoles de cada mes coinciden a las 12 la sirena, el cañonazo y las campanas de lo que ellos llaman "catedral"; un espectáculo, vaya).
  • Medusas: porque sí, porque por si no fuera poco arriesgar tu vida cuando tratas de llegar al agua salteando el montón de piedras (literamente) que ellos tienen en lugar de arena; una vez que estás dentro tienes que estar con los ojos bien abiertos no vaya a ser que te encuentres una medusa. Afortunadamente este año no he visto ninguna, pero al parecer la ola de calor vendrá a partir de la próxima semana, y con el agua más caliente, más medusas.
  • Mosquitos: como en todo paraíso los mosquitos hacen acto de presencia. Y la putada es que con esto de la ley de evolución de las especies (vaya con Darwin) los mosquitos de ahora se han vuelto más listos. Esperan a que apagues la luz para irrumpir en tu habitación o hacerse notar. Y cuando estás más o menos durmiendo... zas, te atacan al brazo, la pierna o lo que sea. El año pasado no fui capaz de encontrar un AfterBite (para cuando te pique) de esos que traen amoniaco (no sé por qué aquí están en contra del amoniaco), así que me lo he traído en la maleta... JuasJuasJuas (esa risa debería de sonar a maléfica). Además como dicen que más vale prevenir que lamentar, esta noche cuando a las 3 de la mañana me desperté el mosquito de turno (creo que era la venganza por haber matado uno de su familia el día anterior) decidí enchufarle un insecticida de esos... Y parece que hizo su efecto porque el mosquito dejé de escucharlo aunque el cadáver no haya aparecido, y no tenía picaduras por todo el cuerpo.
  • Viviendo además en la selva amazónica que tengo por terraza, todo tipo de animales pueden aparecer por la noche en tu cama. Por el momento espero no econtrarme ninguna sorpresa convertida en caimán, serpiente o tarántula peluda. Lo que si he visto esta mañana encima de mi pantalón ha sido una abeja "morida" que imagino que venía de pasar un festín con las flores de la terrza. Creo que fue por el insecticida (afortunadamente, ufs) que la abeja asistió a su última cena. En fin, que ya sé que habrá gente que está en contra de que se maten este tipo de bichos, pero cuando corres el riesgo de que se meta uno en tu cama... que les den.
Pues ya véis, en esas estamos, haciendo un verdadero curso de supervivencia (sin haber nombrado el colapso del tranvía en horas puntas). Rercordadme que en futuros viajes meta por si acaso un rifle, no vaya a ser que cualquier día me encuentre por medio de la calle un león, que oye, nunca se sabe dónde puede aparecer el peligro..

3 comentarios:

Ceni dijo...

jajaja....pero no sabes q están desapareciendo las abejas y cada vez hay menos? Y tu matándolas (o ayudando a que fenezcan!;-)). Habría q ver la cara del que ve por escaner las maletas en el control del aeropuerto al ver: afterbite, un rifle, y sabe dios qué otros utensilios q puedas introducir en el maletón que te acompaña!

Rony dijo...

Peligro Nº 6. Las ventanas que abren hacia dentro. Son muy bonitas y se parece a las de las películas, pero cuando te levantas de estar sentado en el suelo te las clavas en toda la espalda. Me he rascado bastante. Y duele. Auch. A esto mejor que no le eche amoniaco, a ver si encuentro algo de agua oxigenada por aquí... (jo, parece que estoy en a guerra, entre mosquitos, los golpes en las piernas al hacer la cama, en los pies con las piedas y ahora que me ataque una ventana...)

little mamut dijo...

ahora entiendo por qué tu madre quería que hiciera escala en Niza a mi vuelta a Madrid