Al final con tantas preocupaciones informáticas me olvidé de lo más importante (para algunos) de mis primeros días por aquí. El caso es que todo ha empezado aparentemente bien:
En cuanto al viaje lo cierto es que todo transcurrió con relativa normalidad. Después de dar un par de vueltas por la ciudad antes de llegar al aeropuerto, se cómplice de una infracción al volante y con mucho sueño (iba a decir que prometo que el año que viene haré la maleta antes, pero sabemos que no es cierto), salí con normalidad. Al llegar a Madrid como sólo "todavía" tenía una hora para comer, decidí que podía dar una vuelta por el aeropuerto en busca de un bar para comer y con televisión en el que retransmitieran la carrera. Pues bien, encontré un restaurante de comída rápida (no voy a decir si nombre que esos no me pagan) que cumplían con las dos primeras condiciones: comer y tele, si bien no con la 3ª (y es que lo que retransmitían no era de mi interés: el proceso de hacer una hamburguesa y los pastos hermosos que tienen para probar que su carne no viene de animales no tradicionales para uso alimentario). Y me dije yo ¿es que no hay una tele en todo el aeropuerto? Pues sí, las hay: en las salas VIP (lo había visto en la revista de Iberia: tele, comida, bar, sitio para descansar...). Así que di una segunda vuelta por la T4 en busca de la sala VIP pensando en qué diría al llegar. Y está claro, ser de lo más natural (y acompañarlo de cara de gato que quiere dar pena) es lo que da resultado "hola... mire... ¿me podría decir cómo va Fernando Alonso?" Así que el buen hombre que me debió de ver cara de lástima me dijo: lo siento, no lo sé porque acabo de llegar y todavía no me he cambiado, pero pasa y ves la carrera un rato. Si es que todavía hay gente maja en este mundo.
¡SI! Entrar en una sala VIP no es tan complicado! (eso sí, todo el lujo que os podais imaginar, brilla por su ausencia, aquello era como estar en la sala de espera de un médico privado, sólo que con tele y una chica que te lleva café).
Con un ojo puesto en la pantalla y el otro en el reloj, decidí que debía irme a comer algo (todavía estaba sin comer) y a buscar mi puerta de embarque. Finalmente después de comer a matacaballo y correr hacia la puerta... oh, sorpresa, iba a tener un retraso de 3 horas por culpa de la reorganización del espacio aéreo -también conocido como "cuando los controladores aéreos te dan por saco".
Una vez que llegué a mi destino decidí que este año voy a economizar en gastos (si es que esto de tanta crisis está cambiando mentalidades) y en lugar de coger un taxí desde el aeropuerto al centro, decidí que podría arriesgar y coger un bus (vale, no es mucho riesgo, conocí la ruta de la línea hace tres años y sabía dónde me iba a dejar. 6 mensajes más tarde para decir a la hora que llegaría y 5 plantas sin ascensor, estaba en casa deshaciendo la maleta y diciendo nuevamente "el año que viene traeré una maleta más pequeña" Lo cual también sabemos que es mentira, pero bueno.
La casa en esta ocasión está muy bien: en la parte antigua de la ciudad (siempre que pasaba por aquí decía que me encantaría vivir aquí), en el centro de todo, al lado de la playa (y cuando digo al lado, significa que sólo tengo que cruzar la calle y que con bajar una toalla es suficiente), pegados a un mercadillo (¡con lo que me gustan!) y en un duplex antiguo reformado (creo que me quedaré aquí a vivir). Y sobre todo: no hay animales que ensucien las cosas, no se me pegan los pies al suelo ¡y la gente con la que vivo es normal! Como nacionalidades en el mismo piso tenemos a la Spain (representada por mi), República Checa (con chica a punto de finalizar medicina pero que habla tanto francés como yo italiano) y una Suiza afincada en Alemania que habla no sé cuántos idiomas. Lo bueno de esta mezca (sobre todo con la Checa) es que como no entiende nada me está sirviendo para
a) aprender a hablar despacio (ejercicio que todos los años me mandan hacer, se ve que pronuncio mal -y que conste que lo hago conscientemente: total, si voy despacio soy incapaz de articular determinados sonidos, así creen que es por la velocidad) y
b) aprender a tener paciencia y explicar las cosas de 6 maneras diferentes (y es que he tenido que llegar a preguntar a qué hora se iba a levantar para poder compartir el baño). Últimamente parece que va mejorando (ya sólo tengo que acompañar la pregunta de señalar hacia mi reloj imaginario).
En cuanto a las clases también todo va bien. Se ve que voy avanzando y este año estoy en un nivel más alto (como medio punto más). Ahora ya no se trata tanto de hablar, sino de aprender todas las excepciones que confirman las reglas (que estoy a punto de proponer a la Real Academia de la Lengua que suprima las reglas, si al final sólo se utilizan en dos ocasiones contadas). En principio el tema es complicado... pero espero que con el paso de los días todo se vaya aposentando (pero si hoy alguien me vuelve a decir algo más del subjuntivo, que sepa que su vida correrá peligro).
Y pues en este estado de felicidad (sobre todo porque ahora tengo internet) simplemente espero que todo siga saliendo bien...
En cuanto al viaje lo cierto es que todo transcurrió con relativa normalidad. Después de dar un par de vueltas por la ciudad antes de llegar al aeropuerto, se cómplice de una infracción al volante y con mucho sueño (iba a decir que prometo que el año que viene haré la maleta antes, pero sabemos que no es cierto), salí con normalidad. Al llegar a Madrid como sólo "todavía" tenía una hora para comer, decidí que podía dar una vuelta por el aeropuerto en busca de un bar para comer y con televisión en el que retransmitieran la carrera. Pues bien, encontré un restaurante de comída rápida (no voy a decir si nombre que esos no me pagan) que cumplían con las dos primeras condiciones: comer y tele, si bien no con la 3ª (y es que lo que retransmitían no era de mi interés: el proceso de hacer una hamburguesa y los pastos hermosos que tienen para probar que su carne no viene de animales no tradicionales para uso alimentario). Y me dije yo ¿es que no hay una tele en todo el aeropuerto? Pues sí, las hay: en las salas VIP (lo había visto en la revista de Iberia: tele, comida, bar, sitio para descansar...). Así que di una segunda vuelta por la T4 en busca de la sala VIP pensando en qué diría al llegar. Y está claro, ser de lo más natural (y acompañarlo de cara de gato que quiere dar pena) es lo que da resultado "hola... mire... ¿me podría decir cómo va Fernando Alonso?" Así que el buen hombre que me debió de ver cara de lástima me dijo: lo siento, no lo sé porque acabo de llegar y todavía no me he cambiado, pero pasa y ves la carrera un rato. Si es que todavía hay gente maja en este mundo.
¡SI! Entrar en una sala VIP no es tan complicado! (eso sí, todo el lujo que os podais imaginar, brilla por su ausencia, aquello era como estar en la sala de espera de un médico privado, sólo que con tele y una chica que te lleva café).
Con un ojo puesto en la pantalla y el otro en el reloj, decidí que debía irme a comer algo (todavía estaba sin comer) y a buscar mi puerta de embarque. Finalmente después de comer a matacaballo y correr hacia la puerta... oh, sorpresa, iba a tener un retraso de 3 horas por culpa de la reorganización del espacio aéreo -también conocido como "cuando los controladores aéreos te dan por saco".
Una vez que llegué a mi destino decidí que este año voy a economizar en gastos (si es que esto de tanta crisis está cambiando mentalidades) y en lugar de coger un taxí desde el aeropuerto al centro, decidí que podría arriesgar y coger un bus (vale, no es mucho riesgo, conocí la ruta de la línea hace tres años y sabía dónde me iba a dejar. 6 mensajes más tarde para decir a la hora que llegaría y 5 plantas sin ascensor, estaba en casa deshaciendo la maleta y diciendo nuevamente "el año que viene traeré una maleta más pequeña" Lo cual también sabemos que es mentira, pero bueno.
La casa en esta ocasión está muy bien: en la parte antigua de la ciudad (siempre que pasaba por aquí decía que me encantaría vivir aquí), en el centro de todo, al lado de la playa (y cuando digo al lado, significa que sólo tengo que cruzar la calle y que con bajar una toalla es suficiente), pegados a un mercadillo (¡con lo que me gustan!) y en un duplex antiguo reformado (creo que me quedaré aquí a vivir). Y sobre todo: no hay animales que ensucien las cosas, no se me pegan los pies al suelo ¡y la gente con la que vivo es normal! Como nacionalidades en el mismo piso tenemos a la Spain (representada por mi), República Checa (con chica a punto de finalizar medicina pero que habla tanto francés como yo italiano) y una Suiza afincada en Alemania que habla no sé cuántos idiomas. Lo bueno de esta mezca (sobre todo con la Checa) es que como no entiende nada me está sirviendo para
a) aprender a hablar despacio (ejercicio que todos los años me mandan hacer, se ve que pronuncio mal -y que conste que lo hago conscientemente: total, si voy despacio soy incapaz de articular determinados sonidos, así creen que es por la velocidad) y
b) aprender a tener paciencia y explicar las cosas de 6 maneras diferentes (y es que he tenido que llegar a preguntar a qué hora se iba a levantar para poder compartir el baño). Últimamente parece que va mejorando (ya sólo tengo que acompañar la pregunta de señalar hacia mi reloj imaginario).
En cuanto a las clases también todo va bien. Se ve que voy avanzando y este año estoy en un nivel más alto (como medio punto más). Ahora ya no se trata tanto de hablar, sino de aprender todas las excepciones que confirman las reglas (que estoy a punto de proponer a la Real Academia de la Lengua que suprima las reglas, si al final sólo se utilizan en dos ocasiones contadas). En principio el tema es complicado... pero espero que con el paso de los días todo se vaya aposentando (pero si hoy alguien me vuelve a decir algo más del subjuntivo, que sepa que su vida correrá peligro).
Y pues en este estado de felicidad (sobre todo porque ahora tengo internet) simplemente espero que todo siga saliendo bien...
1 comentario:
Ves? Si al final las cosas salen bien, aunque necesites un poco de práctica previa (es como sacar el carnet de conducir...jiji).
Me alegro q estés pasandolo bien......playa enfrente, compañeros normales, quién eres tú y qué has hecho con Rony????
Bss
Publicar un comentario