miércoles, 9 de septiembre de 2009

Equipajes

En las películas hay una imagen-estereotipo que se suele repetir bastante: mujer embarazada de muchos meses, casada/arrejuntada con algún chico, tienen preparada maleta a la puerta de la casa para salir corriendo en el momento que sea preciso, habiendo siempre unas cuantas falsas alarmas a las que siempre hacen caso... e ignorando finalmente la verdadera señal de alerta, con todo lo que ello suele conllevar.

Pues bien, en mi caso no puedo hablar de embarazo, pero sí de la sensación de tener que preparar una maleta casi diaria (si fuera para salir corriendo a un hospital, está claro que esta maleta sería siempre la misma, pero no es el caso). He contado en más de una ocasión la enorme pereza que me da hacer una maleta, así que los contextos se han aliado en mi contra y me han aplicado el sabio refrán de: "no quieres una taza de caldo, pues toma 7" (--> y en el caso de que no sea así el refrán, que sepa todo el mundo que lo he dicho mal para no tener que pagar derechos de autor). Así que en cuestión de 7 días si no he perdido la cuenta he hecho al menos 5 maletas:
  • para volverme de mi estancia de 4 semanas fuera (y puedo prometer que ese día bajé a todos los santos de su sitio: porque no me cabían las cosas, porque me pasaba del peso, porque era mi último día allí y quería estar en cualquier sitio menos en casa... (esta maleta luego evidentemente hay que deshacerla).
  • Domingo y lunes: dos (falsas) alertas médicas que implicaban tener que salir corriendo (o casi mejor conduciendo) durante dos horas. Finalmente todo fue una falsa alarma, así que esos dos días deshice la maleta.
  • Miércoles: alerta médica nuevamente (y esta vez verdadera), así que vuelta a hacer la maleta para una cantidad de días indefinidos. Afortunadamente a las 28 horas estaba nuevamente en mi casa.
  • Jueves: plan a) con maleta para nueva alerta médica, plan b) con maleta (prestada) destino boda (el plan b fue el que se llevó a cabo, por suerte).
  • 6 días más tarde vuelvo a estar haciendo maleta por alerta médica para cantidad de días indefinidos.
Y así en esas me he estado entreteniendo todos estos días, maletas, viajes, dormir no más de dos días seguidos en la misma ciudad y la extraña sensación al despertar de no saber en qué sitio estoy (el pensamiento que se me suele pasar por la cabeza es el de: "no recuerdo haber visto ese cuadro antes"). No sé si es jet-lag o jet-lugar, pero lo cierto es que o cojo experiencia de esta vez en hacer una maleta, o creo que ya no la tendré en la vida. Esto me pasa por decir que yo quería viajar... pues ahora añado que quiero un asistente que se encargue de mi ropa (y de vigilar esas maletas en el aeropuerto). Y advierto que las vacaciones todavía no han llegado a su fin...

1 comentario:

la ceni dijo...

jajaja, Rony tienes razón, si no aprendes de esta a hacer la maleta......pues seguiremos practicando...juajuajua