lunes, 18 de agosto de 2008

Tren Gran Vergüenza

Hoy quiero dedicar este espacio a la maravillosa SNCF (equivalente a nuestra Renfe) y su maravilloso Tren de Gran Velocidad (TGV) del que ya hablé en el post anterior. Dicen algo así que si escupes hacia arriba puede que te caiga encima... pues en verdad.

Si el otro día decía que se viaja bien en ese tren, que te cobran una burrada por ir en él, y que aunque salga diez minutos tarde recupera el tiempo... Durante el día de ayer me di cuenta de que el transporte es igual en todos los países, y que todo es susceptible de retraso y cachondeo.

17.00h: Llego a la estación una hora antes y veo con cierta inquietud sobre una pantalla que ha habido un problema con una catenaria (ni idea de que es eso), y que el tráfico entre Marsella y Niza (mi destino) está cortado. Retrasos entre 1 hora y 4horas y media. En fin, sin que cunda el pánico me voy hacia información a preguntar si mi tren saldrá ese día o si tengo que quedarme más tiempo. Me dicen que no, que no hay problema y que el tren saldrá a su hora (perfecto, pienso yo).

17.30h: Decido comprarme un bocadillo y una botella de agua y así ya ceno en el tren.

18.03h: Me subo al tren, busco mi asiento escucho música, leo una revista, hablo con la chica que está a mi lado, etc.

19.42h: llego a Marsella (sí, como el jabón) y nos dicen por megafonía que debido a un problema en la vía (eso ya me lo sabía) tendremos que esperar una hora y media. En fin, pues nada, esperaremos.

21.00h: Nos dicen por megafonía otra vez que nos tenemos que bajar del tren y según el destino que tuviéramos, coger tal tren, o tal otro y que miremos la vía en los paneles de información. Pero cual es nuestra sorpresa que cuando nos bajamos no existen tales trenes, y que no los va a haber. La gente no entra en crisis (o al menos conserva las formas), y comenzamos a pedir que nos solucionen el problema. El resultado y la contestación de los responsables de allí en un momento es que no se puede restablecer el tráfico ferroviario por el momento, que no se puede poner un bus para las 500 personas que vamos en el tren (bueno, menos, porque la mitad decidió irse a la hora de esperar), y que podremos viajar el lunes o el martes (aquí a mi me entra la risa, teniendo en cuenta que estábamos a domingo). Desde una agencia nos comunican que no quedan habitaciones libres en los hoteles, por lo que a gente entonces decide tomar el tren otra vez (no vamos a dormir fuera) o asentarse en el andén. A todo esto, detrás del nuestro llegaron dos trenes más.

22.00h: Ahí seguimos en la estación, pero ¡noticia!. Dicen que habrá dos trenes disponibles A PARTIR DE LAS 12 (claro, la expresión a partir de puede significar las 3 de la mañana, las 4... no lo saben). ¿Y donde están esos trenes en aquel momento? Pues tampoco lo saben (¡Viva la organización! ¿Esperarán a que les vengan caídos del cielo?).
Tenemos hambre, teniendo en cuenta que los franceses comen bastante pronto, a estas horas sus estómagos empiezan a resentirse. Así que sobrevivimos como podemos, nos miramos de reojo y sin llegar al canivalismo (aunque a simple vista alguno podría ser bastante sabroso), alguien aparece con sobrecitos de mermelada (menos da una piedra) y vasos de vino (creo que atracaron el bar del tren...). En fin, con alcohol las penas son menos penas. Viendo que vamos a pasar allí bastante tiempo, comienza a producirse un momento de solidaridad: mi bocadillo de salchichón acaba repartido entre diez personas (vamos, que a medio mordisco cada uno), el otro tiene un kit-kat, el de más allá unas pastas especialidad de Dijon... así a lo bobo a lo bobo vamos comiendo algo. Eso sí, al final la SNCF nos trae gratuitamente (solo faltaría) botellas de agua para todos.

00.00h. Pasamos el tiempo como podemos... improvisamos un tres en raya, viene la tele a grabarnos... y ¡¡sale un tren!! Mientras se mueve por la vía, los que estamos en el andén saludamos riéndonos (pues no vamos a llorar). Al cabo de un rato nos esteramos de que se detuv a 600 metros porque necesitaban dejar espacio libre en la vía (a esto se le llama tomarte el pelo).

00.15h A una chica que está a mi lado le llega un mensaje en el que le comunican que en la televisión han dicho que no se puede restablecer el tráfico hasta las 6 de la mañana (¡Genial!). Entonces ¿nuestro tren de a partir de las 12 donde está?. Afortunadamente de allí a 10 minutos nos anuncian que hay dos trenes preparados en el otro lado de la estación que nos llevarán a Niza, y que esta vez sí que es en serio (ah, es que antes era una coña entonces...).

00.45h: Conseguimos entrar en un tren procedente de París, nos apiñamos como podemos en 1ª clase (la 2ª estaba ya al completo), y me doy cuenta de que los ricos viven la mar de bien: asientos espaciosos, enchufe para el portátil, camareras a bordo, ... Pero te das cuenta además de que tengas pasta o no, todos estamos allí retenidos. En este caso el dinero no hizo la diferencia.

01.30h: Después de 5 horas y media en una estación, anuncio de megafonía: Partiremos en breves instantes aunque la velocidad se verá drásticamente reducida Que narices, ¡lo importante es moverse! Durante el viaje muchos aprovechan para dormir, yo aún me pongo de conversación con el señor que va a mi lado, le doy una pastilla para el dolor de cabeza a la chica que está dos asientos más allá y que padece migraña, y media botella de agua al señor de detrás que está bastante cascado y desesperado por beber. A mi cargo tengo además a un chico de 16 años que viajaba solo a Niza. Bien, el viaje va a ser completo.

04.15h: Después de repasar la televisión francesa, su sistema educativo, dar una vuelta por distintos países europeos junto con sus tradiciones, el cine y la literatura. POR FIN llegamos a Niza y nos llevamos la sorpresa de que hay gente durmiendo dentro de la estación (si en el fondo nosotros somos unos afortunados).

Así que retomemos datos:

Hora prevista de salida: 18.03h Hora real de salida 18.03
Hora prevista de llegada: 22.32h Hora real de llegada: 04.15
Duración estimada del trayecto: 4h y media Duración real del trayecto: 9 horas 45 minutos

Pero he de reconocer que todo tiene su lado bueno: tengo un vaso de cristal de souvenir (el que venía con el vino), he viajado en la primera clase del TGV, conocido a gente extraña pero al mismo tiempo simpática, y me he dado cuenta de que en este tipo de situaciones puedo sobrevivir sin entrar en un estado de desesperación. Al mismo tiempo tengo una anécdota más que contar. Evidentemente nos han dicho que nos devolverán el importe del billete a los pasajeros de los 15 trenes (sí, 15) que se vieron ayer afectados por la dichosa catenaria. Sólo tengo que cubrir unos cuantos papelitos... Y pensar que tenía miedo de que esto me fuera a pasar en una aeropuerto. Al menos solo venía de las vacaciones de mis vacaciones.

La crónica del fin de semana ya si eso para otro día.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Increible! Solo tu puedes repartir tu bocat con 10 personas!!! Bocat pastis pa la cabeza...serás la nueva teresa de calcuta???jajaja
Cuanta anecdota para contar..y luego hablamos de RENFE...jeje

;-)

Aestribor dijo...

Si la SNCF lo hizo por tu bien. Eso es una experiencia lingüística y lo demás son tonterías: curso intensivo de inmersión lingüística multiaventura. Pueden contratarlo en cualquier estación SNCF y establecimientos autorizados.

Ahora fuera coñas, pobrecita. Me alegro de que salieras de esa y de que además compartieras tan solidariamente. Además, estoy de acuerdo en lo que dice Ceni en el comentario de arriba, ahora te llamaremos "Santa Vero de Marsella" :-P